Mercado del Olivar

143 puestos de pescado forman el mercado más grande de Palma: el “Mercat de l’Olivar”. A pesar de que los mallorquines no son grandes comedores de pescado y marisco, en este mercado se puede encontrar cualquier cosa que proceda del mar y que arrojen las redes de los pescadores. Enormes meros, gambas de color rojo y rosa brillante, langostas vivas desde la costa norte de la isla y también de Menorca.

El Mercat del Olivar es el corazón de Palma. Así se entienden los mercados aquí. No hay nada que no se pueda encontrar. Los pasillos del mercado fueron construidos en 1941 por el arquitecto Gabriel Alomar donde antiguamente se encontraba un monasterio. Hoy en día el mercado es un lugar de encuentro para las amas de casa, solteros y gente de negocios. Subes algunos peldaños, pasas la estatua de piedra de una vendedora del mercado, y de repente te encuentras en mitad de una huerta, con sus campos de frutas y hortalizas. Los estantes, repletos de lechugas, repollos, berenjenas, calabacines, cebollas y mucho más, se han doblado por el peso. Las legumbres se encuentran en canastas, los tomates cuelgan del techo en sus ramilletes. Aparte de los limones y las naranjas con las que están familiarizados los agricultores mallorquines éstos también conocen frutas tropicales, por lo que también brillan los kiwis, aguacates, piñas y plátanos locales.

Ahora subiremos por la escalera mecánica que va a la planta más alta. Aquí aparece un escenario donde se ofrecen manjares deliciosos. Se presentan de una forma delicada picantones, faisanes, palomas… Cerdos por aquí, entrecotte de ternera por allá. Aquí cuelga el cochinillo entero junto con los despojos del cordero. No se deben pasar por alto las Sobrassadas resplandecientes, los chorizos o las Butifarras. Y a quien le pesa ya demasiado la cesta de la compra, hace una breve pausa de tapeo y se une a la charla con los comerciantes y visitantes de la barra de Teodoro Marcos. Josefina sirve sonriente un “tallat” a sus clientes, un cortado o una tapa con un vasito de jerez. El bar de Teodoro existe ya desde hace muchos años, y Josefina trabaja allí desde los 24 años.

Quién se quede hasta que el reloj del Mercat del Olivar marca las 14:00 en su pitido final, y se olvide del paso del tiempo, entre compras de frutas, verduras, pescado y carne, habrá experimentado el mercado de verdad.

Mercado del Olivar

Tren de Sóller: un viaje único

¿Viajar en tren es aburrido? Entonces realice un viaje con el tren histórico que sale diariamente de la Plaza de España en dirección a Sóller. Durante el trayecto podrá disfrutar de los naranjos, las flores y de los verdes árboles hasta que tras atravesar 13 túneles llegue a la estación final: Sóller.

Desde 1912 este tren recorre el trayecto a Sóller desde Palma. El llamado “rayo rojo” necesita una hora para cubrir los 27 kilómetros de distancia. No es precisamente un paso rápido, pero en cambio permite a los pasajeros contemplar con tiempo el paiseje que se extiende ante ellos. Además este tren discurre por la parte más hermosa de la Tramuntana, entre arboledas de naranjos limoneros.

La estación final es Sóller, donde en un tiempo se cargaban los cítricos para su transporte a Palma, ya que a comienzos del siglo XX se habían descubierto los efectos positivos de la vitamina C sobre la salud. Por ello la demanda de naranjas era muy alta y los mallorquines entraron de lleno en el negocio de la exportación.

El 16 de abril de 1912 partió el tren por primera vez, como aún lo hace hoy, de la estación de tren estilo Art Nouveau. Desde ese viaje inicial no ha cambiado mucho, sólo el hecho de que ahora el rayo rojo transporta turistas en lugar de naranjas. Una vez al día se realiza un viaje especial en el que el tren se detiene durante 10 minutos en una plataforma para dar tiempo a los pasajeros a hacer una foto inolvidable.

Via Crucis en Palma de Mallorca

El Viernes Santo podrá asistir en las escaleras de la Catedral de Palma a una peculiar representación del Via Crucis. Los dramáticos momentos del camino con la cruz y la crucifixión de Cristo son puestos en escena con textos del poeta mallorquín Llorenç Moyà por el grupo de teatro “Taula Redonda”. Esta representación constituye el punto álgido cultural de la Pascua y, gracias a los sensibles versos y las capacidades teatrales del grupo, se establece entre los intérpretes y el público una relación muy particular.

La pieza se representa cada año ante el impresionante escenario de la Catedral el Viernes Santo a las 12:00 h.

Via Crucis en Palma de Mallorca

La Lonja en Palma

La Lonja no es, como algunos creen, el antiguo lugar de comercio de pescado, sino la antigua sede del gremio de pescadores de Palma.

El famoso arquitecto del siglo XV Guillem Sagrera la edificó por encargo de la cámara de comercio entre 1426 y 1447, creando así una perla del arte gótico en Palma.

La Lonja se construyó para albergar las reuniones de los comerciantes, una especie de centro de congresos. A comienzos del siglo XV Palma mantenía ya 25 representaciones comerciales con otros países y en esta lonja se convocaba a los comerciantes. La riqueza de la construcción muestra que Palma fue ya desde siempre una de las ciudades de comercio pesquero más ricas del Mediterráneo, por lo que la abundancia de dinero permitió crear así uno de los edificios más bellos de España.
Actualmente se invita al edificio en ocasiones festivas y oficiales a altos mandatarios, como en el caso de la visita del presidente Johannes Rau en otoño de 2002, e incluso se realizan exposiciones.

En las estrechas callejuelas que rodean la Lonja se ha ido asentando a lo largo de los años una zona de ocio para disgusto de los vecinos, quienes desearían poder dormir alguna vez por fin, y su animación no cesa en los restaurantes y bares de tapas los fines de semana hasta bien entrada la madrugada.
En honor al arquitecto de la Lonja, Guillermo Sagrera, se le dedicó un tramo de la calle situada frente a su edificio. El Paseo Sagrera se confunde a menudo con el Paseo Marítimo, aunque comienza más atrás. Este hermoso paseo de altas palmeras fue encargado en 1930 por el ayuntamiento de la ciudad y es un lugar predilecto para dar tranquilos paseos. Los bancos frente a su fachada invitan a detenerse y disfrutar. Un recorrido histórico que vale la pena!

Calita Beach – Comida & Copas

Cócteles frente al mar · Angus hamburguesa · Wok · Ensaladas · Ambiente relajado. Actividades: Tobogán de agua · Tenis · Padel.

Calita Beach – Comida & Copas

Horario

11:30 - 1:00 Uhr.

Contacto

Extras

  • Animales de compañía admitidos
  • Facebook
  • Grupos
  • Internet
  • Opción vegetariana
  • Parking cerca
  • Rincón de juegos infantil
  • Tarjeta de crédito
  • Vistas mar

Zoo Safari Sa Coma, Mallorca

Situado en Sa Coma, el Zoo Safari es una estupenda mezcla de safari y parque que ofrece diversión y placer para toda la familia en un entorno único y maravilloso.

La zona del safari acoge a más de 600 animales en sus amplios espacios al aire libre y ofrece a los visitantes la posibilidad de ver animales salvajes en libertad. El restaurante y diferentes columpios para niños satisfacen por igual a mayores y pequeños.

La felicidad de los padres y los ojos relucientes de los niños harán que el conjunto se convierta en una experiencia extraordinaria, de la que podrá disfrutar durante todo el año.

Zoo Safari Sa Coma, Mallorca

Horario

¡Abierto todo el año! Verano: 9.00 h a 18.30 h.; Invierno: 10.00 h a 16.00h.

Contacto

Extras

  • Menú para niños
  • Parking cerca
  • Visita guiada

Ses Coves de Gènova

Cocina mediterránea y mallorquina – Especialistas en carnes y pescados a la brasa – Gran variedad vinos mallorquines y cavas – Dos salas y dos terrazas intimas – Maravillosas cuevas.

Ses Coves de Gènova

Horario

Horario cuevas: Invierno 11 - 17h, Verano 10 - 18h Horario Restaurante: Lunes cerrado. Invierno Ma, Mi, Ju, Do 12 - 17, Vi y Sá 12 - 17 y 20 - 24h.

Contacto

Extras

  • Facebook
  • Grupos
  • Internet
  • Menú para niños
  • Opción vegetariana
  • Parking cerca
  • Plato del día
  • Tarjeta de crédito
  • Visita guiada

Consulado del Mar, sede del Govern

A menudo al dirigirnos a la Plaza der Lonja pasamos por el Consolat de Mar. Sólo unos pocos se detienen ante este lugar donde deliberan los políticos, una buena razón para presentarles más de cerca este edificio histórico.

La historia del Consolat de Mar se remonta al siglo XV, cuando fue encargado por el gremio de mercaderes, que destinó una parte del edificio a su sede. Aquí tenía lugar un mercado, o, mejor dicho, una bolsa de mercancías. A través de la Porta Vella del Moll aún se accede hoy a los jardines que se plantaron sobre el límite que marcaban las murallas que iban del Palacio de la Almudaina hasta el Bastion de Sant Pere.

En la segunda mitad del siglo XX el edificio del Consolat fue renovado, un proyecto largamente tenido en mente. En 1980 el gobierno español entregó el edificio al gobierno de las Baleares para que se estableciese en él, dentro del marco del estatuto de autonomía aprobado en 1978. En 1983 se reconoció oficialmente y tuvieron lugar las primeras elecciones que debían insuflar vida al organismo.

El 31 de marzo del mismo año se fundó en el Consolat de Mar el primer parlamento insular, y sólo pocos días después tomó posesión de su cargo el primer presidente de la Autonomía de las Baleares formando su gobierno.
Siempre con una vista al Paseo Sagrera, al puerto y al mar, de donde el Consolat toma también su nombre.